2501 palabras sobre libertad

Quienes han seguido este blog desde sus inicios por allá del 1ro de abril de este año, me darán la razón de que suelo privilegiar el texto sobre la imagen, y son pocas las que podrían encontrar de dar un repaso en el historial de estas memorias. Las que han aparecido tuvieron su justa necesidad como aquella del chamaco gondolero en el Paseo Santa Lucía y algunas otras. La que observan aquí arriba también la tiene.
Haciendo un breve repaso de lo que es la computación desde luego que con algunas lagunas en el mismo, podemos decir que ésta toma fuerza entre los usuarios comunes -aclaro que desde los 70’s y hasta la fecha universidades, empresas y corporaciones han trabajado con el robustísimo UNIX- con la aparición del famoso DOS, que algunos llegamos a usar incluso -algunos los más viejos, jeje-: una ventanita negra con letras en amarillo, verde o blanco donde hacías algunas cosas como crear archivos de texto, bases de datos, y servía de plataforma a programas muy rústicos. Windows, la evolución de este DOS adquirido por Microsoft hizo su aparición en 1985 en su versión 1.0 pero no fue sino hasta 1990 con la versión 3.0 cuando empezó a proliferar por su comoda interfaz de ventanitas -por las que lleva su nombre- y acumular un repertorio sencillo pero eficaz de aplicaciones para el servicio tanto personal como profesional. En esta época, fines de los ’80s y principios de los ’90s se multiplicaron las escuelas de computación donde el software enseñado era precisamente el incluido en Windows, el software que escuelas y universidades instalaban en sus equipos era Windows, la solución computacional por las que optaron las empresas fue Windows, y así comenzamos la era de la esclavitud tecnológica de Microsoft. Windows siguió transformándose, siendo su metamorfósis a Windows 95 un aliciente más a la windowzisación computacional. Windows 95 tuvo la gran ventaja que aprovechó el crecimiento del naciente Internet -insisto, naciente para la gente en general, más ya utilizado en empresas y universidades con anterioridad-. Con el aumento de personas ya instruidas en computación, muchachos que a principios de los noventas se capacitaron con windows 3.0 y ya con la capacidad monetaria para comprarse una computadora, los precios se abaraton, la cantidad de programas para infinidad de cosas se multiplicó, el internet se volvió un instrumento de comunicación en la vida de muchos, y todo esto sucediendo bajo el soporte Windows, el cual fue cambiando de apeido (98, ME, 2000, XP…) en un intento de corregir los múltiples errores que tenía y que volvían una hora de computación en todo una odisea entre pantallazos azules, aplicaciones trabadas, ¡virus! y demás linduras que le acompañan; al grado que para todos es común (y hasta la fecha) la utilización del atajo de escritorio: Ctrl-alt-supr para mandar a volar todo. Otro hábito que se volvió muy común, y nadie me lo va negar, es el estar guardando constantemente los trabajos que estás realizando, porque en verdad no sabías cuando el sistema te iba a traicionar y el correr al mismo tiempo Word, ver una sencillita página de internet -no como las de ahora- y abrir el solitario fuera a provocarle una indigestión. En los últimos años, debo reconocer, muchos de las fallas ha disminuido, considerando también que los equipos han mejorado en capacidad y a que nos hemos vuelto más precavidos (poca gente se atreve a tener muchas aplicaciones abiertas).
La gota que derrama el vaso es sin duda la aparición oligárquica del multimencionado Windows Vista, que dejando de lado todos los requerimientos técnicos que neceista para funcionar decentemente y la multitud de fallas que presenta, además de haber revuelto todo lo que con empeño se habían esmerado en enseñar a la gente respecto a la organización de las carpetas, instalación y desinstalación de software, extensión de los archivos de la paquetería Office 2007 (imposible de abrir convencionalmente en otros windows sin esta versión de Office)-. Lo más lógico -jejeje, aunque en este planeta la lógica es lo último que utilizamos- sería que a) tu compres un aparato computacional -hardware- b) tu decidas que sistema operativo instalarle, y c) lo consigas -comprado, regalado, prestado, en promoción con el hardware que compraste- y lo instales. Pero, hasta estas fechas, (salvo contadas excepciones que se vienen dando ya en algunos equipos Dell y pronto en otros HP) esto es impensable, y las pc’s que las personas están comprando desde febrero de este año vienen con Windows Vista precargado, lo que a) te obliga a migrar a esta nueva versión de sistema operativo sin la menor capacitación, ya no digamos voluntad, b) te expone a ser voluntariamente a fuerzas ‘conejillo de indias’ de un sistema operativo recién salido y que ya probado en las masas demostrará su fragilidad y tu ni las manos podrás meter, c) te impide “borrarle” ese precargado Windows Vista e instalarle el ya a cuatro años de su salida ‘autosuficiente’ windows xp que va por su tercer ’service pack’ -mantenimiento general de pe a pa’, porque puedes encontrarte con que los dispositivos de tu flamante computadora no lo reconozcan. Añádele que Windows vista exige, aparte de un hardware último modelo, la instalación de las versiones más recientes y originales de la paquetería que quieras utilizar bajo riesgo de que no hacerlo sea detectado por una especie de duende rector del deber-ser que tiene integrado y te desconectará varias funcionalidades del sistema, además que no se de qué callada manera -parafraseando a Pablo Milanés- desde el cerebro Microsoft checan si tu versión es original y de no ser así le avisarán al duende ya mencionado que la haga funcionar en “versión reducida”.
Se preguntarán algunos después de haber leido el parrafo anterior, ¿cómo está eso de que puedo elegir e instalar otros sistemas operativos? ¿no me estarás hablando del MS-Dos en un disco flexible de 5 1/2, verdad? No para nada, y sí, existen otros sistemas operativos, que han recorrido su vida paralelamente y, me atrevo a decir, a la sombra de Windows. 2 son los que sobresalen. Primero te hablaré brevemente de uno de ellos, el famoso sistema operativo de Mac, que viene precisamente en las maquinas Mac y solo para usarse en ellas. O sease que Apple, compañía productora de este software hace sus propias máquinas y les instala su propio sistema operativo Mac, que hizo su aparición un año antes de Windows 1.0 (de hecho la famia de plagiador le viene a Bill Gates de la gran simil de su Windows de lo que era Mac en ese entonces). Como anécdota, en el Super Tazón de 1984 apareció en el medio tiempo un comercial para promocionarla que ha sido considerado de culto por hacer una analogía con el libro 1984 de Orwell. Volviendo al tema, el sistema operativo Mac siempre ha tenido el reconocimiento de ser robusto, pero por los costos que le implica a Apple producir ellos mismos su hardware siempre han tenido costos altos que no las hacen viables para ser adquiridas por el común de los mortales, aunque han sido muy explotadas en el ambito de la producción multimedia por su paquetería de calidad. Así que para poder considerarte del club de los diseñadores gráficos debes tener una Mac, si no, que facho. Por cierto, estás en lo correcto: Apple es precisamente la creadora de los famosos Ipod’s, así que el resto de la historia de esta empresa ya lo conoces.
Sin embargo, detrás de estos grandes moustros comerciales, y apoyados no solo en una mera competencia tecnológica sino en toda una filosofía de vida antagónica a la carrera consumista y comercial en el que se ha sumido el mundo computacional, surge el proyecto GNU, que pretendía desarrollar un sistema operativo de la robustez de Unix -el paradigma de los s.o.- pero integrado completamente por software libre y que no lo rigieran las leyes de propiedad intelectual, que fuera de libre distribución y modificación en fin del enriquecimiento del mismo; este proyecto se aglutinó en torno al nucleo de s.o. diseñado en 1991 por Linus Trovaris y que adoptó desde 1992 que salió a la vida pública el nombre de GNU/Linux o para los amigos y molestia de algunos, Linux simplemente. Esta alternativa a Windows y Mac, al ser soportada por infinidad de programadores y colaboradores alrededor del planeta logro consolidar mucha solidez técnica por la rápido que se le hacían las rectificaciones -lo que no podía resolver un programador en Australia lo resolvía un programador de Colombia- y fueron surgiendo también las alternativas libres y modificables para el común de las paqueterías que generalmente se usan en Windows y Mac, con la ‘ligera’ ventaja de ser libres de uso (llamarles ‘gratis’ honestamente es reducirlas a mercancía cuando están envueltas del trabajo desinteresado de tanta gente). Se fueron multiplicando los sistemas operativos Linux, o más bien, los ’sabores’ del sistema operativo GNU/Linux. Me explico: al tener como principio la modificación, distintas comunidades de programadores han sido cuna de ‘distribuciones’ de Linux para diferentes usos y necesidades. Se cuentan actualmente más de 300 y siguen apareciendo, aunque hay algunas que por antiguedad, por rendimiento o funcionalidad van marcando la pauta.
Mi ‘migración’ a Linux -palabra que se ha adoptado entre los informáticos para llamarle al proceso de abandonar Windows y pasar a LInux- se enraiza en los principios izquierdistas que recorren mi sangre y que de sobra son conocidos por algunos de ustedes (o al menos por todos ustedes los que ya llegaron hasta aquí, jajaja, verdad Gaby?). Me ha causado siemple amplia repugnación el yugo al que somete Windows a los usuarios comunes -aquellos que no se pueden liberar comprando una Mac-, y el colmo para mí fue la aparición del Vista. No reniego de mi historia delante de las computadoras, que desde los 11 años que entré a un curso durante el verano a sido frente a Windows y sus sistemas operativos. Pero por otro lado, no estoy dispuesto a seguir con la cabeza baja e ingerir cuanto me obligue Microsoft a hacer. Hay un dicho que está corriendo entre la comunidad que lleva años apoyando el proyecto GNU/Linux: “Lo que no consiguió Linux por tanto tiempo lo está haciendo el Vista: llevar gente a Linux”. Con esto me refiero a que hoy en día hay distribuciones de Linux de una calidad mayor a Mac, a Windows XP y a Windows Vista, tanto en la fortaleza del sistema operativo, el repertorio de software ya disponible en estas fechas para amplia variedad de tareas, y (lo que desde su nacimiento era el punto debil de Linux) su interfaz-amigabilidad con el usuario, o sea, la ejecución sencilla de las aplicaciones. Sobresale entre ellas el proyecto Ubuntu, patrocinado por un magnate sudafricano y del que su primera versión nació en octubre del 2004, con el compromiso, cumplido hasta el momento cabalmente, de lanzar cada seis meses una revisión del sistema, que a estas fechas va en la versión 7.4 y que es la que me he instalado. Solo para que se den una idea de la ambición de este proyecto, su lema es: “Linux para seres humanos”, y entre sus principios está “que el software debe ser gratuito, que la gente debe poder usar el software en su lengua materna y debe poder hacerlo independientemente de cualquiera sean sus limitaciones; además, la gente debe ser libre de personalizar o modificar el software del modo que crea más conveniente.” Quien use Linux tiene la seguridad de estar usando un producto libre, legal, gratuito y respaldado técnicamente a nivel mundial.
Termino esta humilde apología de la libertad informática explicando brevemente en que consiste el escritorio (area de trabajo) de Ubuntu y sus ‘maravillas’ a nivel meramente estético y funcional: 1) desaparecen los ‘iconitos’ de acceso directo directo del escritorio, los acomodas minima y comodamente en una barra superior, donde también tienes los menús para las diversas funciones (se alzanza apreciar el icono de firefox); 2) a diferencia del Menú “Inicio” de Windows, donde te despliega los programas en orden de instalación o alfabéticamente, en Ubuntu y casi todas las distribuciones se agrupan por finalidad: internet, gráficos, oficina, etc, lo que hace más rápida su ubicación. 3) Hay variedad de widgets o miniaplicaciones que lo vuelven muy novedoso y que están diseñadas para acoplarse a la estética del escritorio: puedes apreciar un stiky y un reloj, encima de la famosa ‘consola’ o ‘terminal’, que es una ventana donde vía texto le ordenas algunas cosas al sistema. 4) y con ésta termino: Linux es un sistema que se caracteriza porque tanto él como su software consumen pocos recursos; aprovechando esto, puedes disponer desde 4 areas de trabajo diferentes, o sea, cuatro ‘pantallas’ o como le quieras llamar… en Windows, vas acomodando frente a ti todas las ventanas de tus aplicaciones; en Linux puedes usar 4 espacios diferentes, a los que cambias entre uno y otro con un clik en la esquina inferior de la pantalla (si eres buen observador podrás obervar unas marquitas celestes). Así que olvídate de saturar tu barra inferior de ventanas minimizadas.
Podría seguir, y seguir, y seguir y seguir. Pero por el momento es todo. Para no perder la ecuanimidad que de repente me brota ya en otra ocasión hablaré de los puntos huecos de Linux, que créeme, para estas fechas y las que están por venir no son tantos y cada vez lo serán menos. Te dejo este vínculo donde puedes ver las alternativas libres que hay en Linux para los paquetes que usas comunmente en Windows (mucho de ese software está disponible también para Windows y lo puedes usar dándote cuenta de su calidad -la joya de la corona, sin duda: Firefox). También dejo 2 links a Youtube: uno del clásico “pantallazo azul” del que ni Bill Gates se salvó, y otro a una comparación visual entre Windows Vista y Linux, simplemente impresionante. Si llegaste hasta aquí: gracias, y muy feliz día de la Independencia. Tanto informática como humana.
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Pd1.- Ensayo surgido de mi ronco pecho con apoyo para las fechas en la Wikipedia. Ningún derecho reservado y libre para uso personal, educativo o comercial, así como para ser distribuido o modificado.
Pd2.- Un saludo a la comunidad de linuxeros del Tecnológico de Nuevo León, ¡los pinguinos más cercanos que conozco!
Tienes razon con lo que escribes y pues es parecido a lo que yo eh echo al migrar a Ubuntu 7.04 pero desde principio de año lo hice con la version 6.06 pasando por 6.10, no soy muy experto pero ya me defiendo, el cambio que experimentado con este sofware ha sido de los mas interesante y divertido, y la otra es liberarse de ese Sofware propietario que solo da problemas, por eso hay que promover GNU/Linux para poder liberar a las demas personas ya que es un circulo vicioso pero que se siente amenazado por este gran sistema operativo y sus desarrolladores. Ahi te dejo el link de mi blog para uqe despues lo leas, tambien me gusta escribir y postear. Pero pues estuvo chido tu post, cualquier cosa que podamos compartir acerca de esto no dudes en escribirme.
Muy bien excelente ensayo, si bien es cierto que gracias al internet windows obtuvo mayor impulso también es cierto que gracias al internet a ido sepultando poco a poco a windows, se que M$ tienen mucho dinero pero todos los imperios caen o se adaptan a los nuevos tiempos prueba de ello es las recientes alianzas de M$ con diversas empresas del open source Novell, etc, y ahora como tu mencionas gracias al vista a ido impulsando mas a GNU/Linux, o de plano los usuarios se regresan al xp (y eso que son maquinas nuevecitas), en fin no soy profeta ni nada por el estilo pero presiento que el windows vista sera el inicio de una nueva era para Linux y el fin para M$.
Saludos y me gustaría postear tu ensayo en el blog del grupo
[...] del 2009. Y si tienes 10 minutos para divagar sobre la libertad y la informática te invito a leer este ensayo que, no es por nada, me quedó [...]
De hecho, muy buen ensayo Victor.
He probado Ubuntu con Live CDs, pero como la verdad no tengo tiempo de ponerme a configurar el Wine correctamente para cuando necesite correr cosas de Windows, como Photoshop, Visual Studio y demas, no creo que pudiera adoptarlo como mi sistema operativo principal.
Fuera de eso, si es muy bueno, y para usuarios casuales como el tío que solo se mete a checar correo, es una opcion muy buena, solida, estable y obvio, lo mejor de todo, gratis.
Soy un late adopter yo creo, porque solo instalé Vista una vez y tuve que desinstalarlo porque no habia drivers todavia para la laptop en la que lo puse.
Si me ha tocado reparar alguna laptop o computadora que trae Vista y si me han dado una lata para encontrar settings. Pero bueno, creo que asi seria en todos.. Lo que hace falta es un sistema con demasiados parametros configurables para dejar el OS al gusto del usuario, y no al gusto de alguien que cree que ha logrado crear algo que le es comodo a todo mundo.
De nuevo, buen ensayo. Saludos!